hunde la tierra en el ademán
que cava el misterio del fruto,
levanta luego
la boca al cielo y pide
a la Luna agua y tiempo:
naufrago, en el latido
de las estrellas absorto
en el movimiento de las estaciones
. quemas, te consumas
no puedo retenerte
la memoria es un oscuro
agitarse de limbos
que se desmalla, por dentro y lejos
como la voz de quien muere
se eclipsa hacia sí misma, y es
es de noche, es Florencia
fluye el Arno bajo el puente
y sueño yo con aguas blancas
ojos cerrados en la galería
cantando músicas de otras tierras,
yo vengo de otra tierra;
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