. llevaban en sus labiosel último beso del Edén,cuando el dolor era dulce,un cuerpo que muerecerrando los ojos sin preguntarsey luego, obligadapor necesidades implacablesla humanidadniña para un último instantemuerde el...
Con la muerte en los ojos
,
no le tengo miedo a la muerte… ¿?
pero este lento olvido
ya comenzado, ya escrito…
mi cuerpo guarda memorias
como la piel el secreto del olor
es el oscuro prolongarse de ansiedades biológicas
¿Qué es un Cuento?
El nexo entre computar y cuento no tiene que extrañar: se cuentan los días entre Luna y Luna, el intervalo que hay entre siembra y cosecha, se cuentan los muertos y los nacidos, se cuenta el fluir de los años y de la...
Ancianos, memoria vivente de los lugares y del pueblo
Te hablo, me miras, en tus ojos veo reflejadas las honduras del tiempo, los breves años del ser humano que es la única medida que puede valerme de algo: las eternidades están más allá del alcance de mi boca. Tus...
Hacia una definición de poesía
Los intentos de dar una definición de poesía cierta y clara, que acerque la literatura a la exactitud de la ciencia, acaba con un fracaso o, en el mejor de los casos, con un resultado parcial, que poco resiste a los...
¿Qué es un escritor?
Como cada mente traviesa, y tienes que serlo si estás por aquí, te lo habrás preguntado una y otra vez: ¿Qué es un escritor? Después de haber indagado con la poca vergüenza de siempre las tripas del lector, los...
Una noche de MDMA en Berlín
Me muestra como hacerlo. Un sabor amargacido es todo lo que siento. ¿Cómo será? Salimos del servicio. La cerveza se ha acabado. Lleno el botellín de agua. Es lo único que beberé en toda la noche: quiero guardar las...
uN día ese Hombre se fue al Diablo
por eso eligió buscar al viejo maldito, al primer rebelde, aquel gran anarquista imaginero compañero de tantos hombres ilustres. el tema de trocar su alma no le daba miedo, esta es la vida, se decía tocándose el hombro
El Diablo y Cristo en el desierto
el Diablo le apoya las manos en los hombros, lo mira a los ojos. hermano Jesús, sé que no puedo tentarte, ni lo necesito, cuando estarás, ahí, tu carne clavada en la madera, por un largo momento tomarás sobre ti los...
Atardecer, Medianoche y Amanecer
Presentamos en castellano el cuento popular ruso “Atardecer, Medianoche y Amanecer”, recogido en el lejano siglo XIX por Alexander Afanasyev, precedido por una breve e interesante introducción. Breve...
Los animales agradecidos
Hemos traído hoy a nuestros lectores, de la bella y cálida Andalucía, el cuento popular sevillano “Los animales agradecidos”, acompañado por una breve introducción. Buena lectura. Introducción Texto completo...
El zorro engorda
Hay mucho zorro por ahí, ¡hay tanto zorro…! Da susto por la noche escuchar el taratatau de los zorros. Porque los zorros, cuando están en celo, pegan un graznido que dice: “¡Taratatau, tau, tauuuuuuuu!” Eso impone ¡eh...
El baile de medianoche
Con mucha emoción os ofrecemos el texto integral de “El Baile de Medianoche” un cuento popular ruso, recogido a mediado del siglo XIX por el afamado etnógrafo Alexander Nikolaevich Afanasyev. Es nuestra primera...
Los españoles somos inferiores
... que se merecen su libertad y que nosotros somos un pueblo de tontos, que no merecemos derechos, que solo pueden gobernarnos con palo de 500 pavos de multa y zanahoria, que no estamos a la altura de nada, que somos...
Punto 0 Diario de una Pandemia
Cada uno se decide, vive y muere conforme a sus propias leyes... estábamos a orilla de un momento nuevo... la vida debe mantener vivo el mensaje guardado por el ADN... para que el juego no pare todos debemos morir...
Casa del Humor y de la Sátira de Gabrovo. El mundo dura porque ríe…
Las risas son cosquillitas para el alma, chorros de cava por las venas, golpes de aire fresco en el laberinto polvoriento de la mente, masajes para el corazón cansado, lluvia de luz sobre la tierra seca del pensamiento...
Transfăgărășan, asfalto como carne
Altos, afilados, salvajes y puros. Los Montes Făgăraș son picos hostiles, cortados por barrancos, gargantas, valles empinados. La roca es gris de plata, el verde de los pinos es oscuro, denso, casi negro. Grandes...
Homenaje poético a la motocicleta por un poeta que la había odiado
Romano enciende la moto. El ruido improviso me golpea al pecho. La vibración traspasa del motor a la carne, lame delicadamente la sangre y despierta escalofríos; mi alma rechaza el juicio del cerebro y se deja:
Mercados del mundo, un paseo en palabras e imágenes
Es tan bello el oro, tan fuerte que hace que unas dulces manos se estrechen alrededor de un cuello, o claven un cuchillo en la carne cálida de un cuerpo. El anillo, más falso que un gato, salta del mostrador al dedo de...





