Primer plano sobre dos cuerpos de hombres que se abrazan desnudos, símbolo de la unión, es el abrazo del Diablo y Cristo en el Desierto
sin título, por Marika Bunny

El Diablo y Cristo en el desierto

una gota de agua y sal brota de su piel. la siente, tomar forma, engordar, redondearse hasta que su propio peso la hace resbalar de su frente a su boca. abre los labios, y saborea, y sonríe, el sudor es como la mar, piensa. ¡el cuerpo humano padre, el cuerpo! dice en voz alta. no hay eco, la voz pronto se muere. mira el horizonte, es llano, todo es blanco, le duelen los ojos y ve nada. el Desierto. Jesús mira, y mira, enmudecido, solo hay calor, ahora, ahora el Sol lo es todo. extiende el brazo izquierdo y abre la mano. ¡qué instrumento el cuerpo! uno a uno, dobla los dedos. aprieta fuerte. perfecto, y las sensaciones... tiene sed, pero no beberá durante mucho tiempo, las privaciones tienden al cuerpo hasta su límite, lo empujan hasta lo animal, lo profundo, lo hecho de mordiscos, lo de antes de la moral, estamos más libres allí. sonríe, es como una borrachera, que lo hace tropezar y caerse dentro de un equilibrio nuevo y extraño. la calor lo domina todo. cierra los ojos, pican mucho.

anda un poco en la arena, hunde los pies, hace días que los tiene quemados, placer, dolor, nunca sé bien cual de ellos… ¿ solo palabras? palabras, el verbo… se para otra vez y abandona la cabeza al pecho. está mareado, se le nubla la vista. es solo un momento, un momento solo. y lo advierte. está llegando, sonrie, no tiene miedo, nunca lo tuvo. abre los brazos y en voz alta dice, bienvenido portador de luz. bien encontrado hijo del hombre, la voz del Diablo le llega desde la espalda, Jesús se vuelve. quedan mirándose un rato.

te esperaba, me alegras de que hayas venido. el Diablo lo mira, estás quemado, si sigues así acabarás muerto antes de la cuenta. Jesús sonrie y lo mira. ¿tratas de convencerme para qué renuncie?, ¿como hiciste tú? añade Jesús. el Diablo lo mira. solo renuncié a la voluntad del padre hermanito. sonríe, mira a otro lado como pensando en algo. vine aquí a darte mi pésame, y mi admiración hermano, pronto sabrás lo que es. Jesús sonríe. ¿Por qué lo intentas Lucifer? el Diablo le apoya las manos en los hombros, lo mira a los ojos. hermano Jesús, sé que no puedo tentarte, ni lo necesito, cuando estarás allí, tu carne clavada en la madera, por un largo momento tomarás sobre ti los pecados del mundo. lo coje delicadamente por las mejillas, le da un beso en la frente, lo mira. en aquel momento serás yo. y lo abraza.

Desdemenia

Si has llegado aquí es porque te encanta meter la nariz bien a fondo en la vida de los demás, un poco como los perros, quieres oler mis excrementos para asegurarte que no eres el único, o la única, a soltar tanta peste...
- Autobiografía -

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