Si has llegado aquí es porque te encanta meter la nariz bien a fondo en la vida de los demás, un poco como los perros, quieres oler mis excrementos para asegurarte que no eres el único, o la única, que suelta tanta peste. Vuelve atrás, a las páginas que acabas de abandonar, todo lo que tienes que saber de mí está en lo que escribo, y no es menos falso ni menos hipócrita que tú y tu vida.



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