Cuentos Populares Rusos

Los Cuentos populares Rusos ofrecen al viajero literario un inmenso espacio de la imaginación, reflejo del inmenso espacio geográfico constituido por la Rusia, país que se hunde en la carne de Asia, roza el oriente medio y es parte integrante de Europa y su historia. Tal como en el resto de Europa, el interés para la tradición popular oral se despertó solo en el siglo XIX, como consecuencia de los ideales románticos y nacionalistas. El primero en recorrer el país con una actitud moderna, recolectando y estudiando los dulces frutos de la cultura popular rusa, fue Aleksandr Nikolaevich Afanasev, cuyo trabajo en 8 volúmenes sentó las bases del estudio del cuento popular ruso.

Como siempre cuando se trata de cultura oral, no es nada fácil trazar rasgos comunes ni tampoco clasificar los cuentos, aún menos aclarar origen e historia. Por lo que intuimos, los cuentos populares rusos ahondan sus raíces en la cultura pagana de los Eslavos que, a partir del siglo X, lentamente se fueron cristianizando. Fue entonces qué astrología, creencias totémicas, culto a los ancestros, ritos de iniciación y memorias de sacrificios humanos se fueron entremezclando con ángeles, santos y demonios según un proceso natural y común, por el cual las culturas de nueva formación, absorben y reelaboran elementos que lo han precedido. Fue por eso que se pudo contar de como San Mercurio había caminado a casa desde una batalla con los tártaros invasores llevando su propia cabeza cortada bajo el brazo; fue por eso que todavía en la primera mitad del siglo XVII, el abad Pánfilo, se quejaba de las celebraciones paganas del pueblo, insistiendo en que las festividades y canciones provocaban comportamientos condenables en las mujeres, lo que creaba una terrible e irresistible tentación para los hombres.

Cuanto a sus funciones, los cuentos populares rusos respondían a exigencias que podríamos definir espirituales, sociales y de entretenimiento, de forma parecida a los cuentos populares de otras culturas. Más insólito, para nosotros, era la existencia de narradores profesionales, la mayoría hombres, llamados “Skazochnik”, skazki significa cuento en ruso. Los Skazochnik desempeñaban un papel importante en todas las clases sociales rusas; príncipes y nobles a menudo tenían un cuentacuentos como entretenedor, tal y como grupos de trabajadores, por ejemplo leñadores, pescadores y cazadores, contrataban cuenta cuentos para llenar los periodos de ocio entre una y otra temporada de trabajo.

Al narrar el cuento heredado de la tradición oral, el narrador le daba nuevas características y lo alteraba de acuerdo con sus habilidades, gustos, orientación ideológica, función y demandas de su audiencia. El narrador popular más conocido en la Rusia del siglo XIX fue el narrador de Samara, Abram Novopol’tsev. Entre los más destacados cuentacuentos populares rusos tenemos A. K. Baryshnikova (Kuprianikha) y A. N. Korol’kova. Cuanto a la tipología, el cuento popular ruso ofrece una variedad encantadora.

Existen los cuentos mágicos, “volshebnye skazki”, protagonizados por ogros, dragones, espíritus, vampiros, brujas, y objetos encantados vivos, capaces de hacer cosas por sí mismos, sin necesidad de manos humanas. El héroe de estos cuentos suele ser un joven, un príncipe o un tonto, en el caso de una heroína, es una princesa o una huérfana. El héroe o heroína de estos cuentos a menudo es ayudado por un animal u otro personaje beneficioso, como la bruja Baba Yaga. La historia siempre tiene un final feliz.

Otro género muy popular en Rusia es el cuento cotidiano, «bytovaia skazka». Estos cuentos tienen un claro mensaje moral y a menudo se centran en problemas «reales» cotidianos de la gente de a pie, como las relaciones familiares o las relaciones entre campesinos y terratenientes. Son cuentos nacidos en seno a la clase campesina y tienen un fuerte elemento reivindicativo, centrándose en los conceptos de justicia y retribución del campesino, el ascenso del desfavorecido o el fin de la opresión.

Los cuentos protagonizados por animales se llaman skazka o zhivotnykh. Sus principales protagonistas son el zorro y el lobo, que a menudo se yuxtaponen. El zorro es el astuto, mientras que el lobo es el simple y a menudo recibe los castigos al final del cuento. Otros animales que a veces están presentes son el torpe y lento oso, la liebre cobarde y el gato satisfecho. La función fundamental de estos tipos de cuento es señalar vicios y pecados del mundo humano.

No faltan cuentos populares rusos alegóricos, religiosos y satíricos. Son cuentos más bien realistas, y reflejan las quejas del pueblo llano a las clases altas y el clero, del cual se criticaba la hipocresía, su afición por los sobornos y su falta de castidad. Muchos de estos cuentos satíricos involucraban algún tipo de pena para los pudientes, desde palizas a humillaciones no violentas realizadas por la comunidad. Estos cuentos reflejan los sentimientos de la clase campesina y sus reivindicaciones que no podían expresarse en voz alta en las calles o en la iglesia.

Pues, creemos que es el momento de dejar que el lector se recree con algo menos aburrido que nuestras palabras: aquí abajo tenéis una selección de cuentos, traducidos con esmero por los holgazanes de Espacio Narrativo, que de paso os desean una muy buena y provechosa lectura. Hasta pronto o nunca, a vosotros la elección.