Modelo de la motocicleta MZ ES 250 con el muñeco de u conductor al lado. Portada de homenaje poético a las motocicletas
MZ ES 250 Stefan

Homenaje poético a la motocicleta por un poeta que la había odiado

Creía la velocidad enemiga del movimiento, el ruido una forma de impedir una concentración absoluta y un vehículo obstáculo entre el paisaje y yo y, sobre todo, un modo como otro de volver todo más sencillo: soy buen montañista, poeta discreto y nunca había subido sobre una moto. Por culpa de un amigo llegó mi primera vez como pasajero de un BMW 1100 GS. Escribí este homenaje poético a la motocicleta aquel mismo día, sentado en la escalera de una calle de Hamburgo, poco después de bajar de la moto.

Romano enciende. El ruido improviso me golpea al pecho. La vibración traspasa del motor a la carne, lame delicadamente la sangre y despierta escalofríos. La moto comienza a moverse, me sorprende que algo tan pesado pueda balancearse con tanta elegancia y tan perfecta medida; me recuerda mi primera vez a caballo, tenía 8 o 9 años, fue por los montes de mi tierra, la intuición de la fuerza encerrada en la carne del animal, y la completa conciencia de que estaba sujeta a las riendas que tenía en las manos, me trastornaron y excitaron, todos creían que me había entrado fiebre tan roja y tan viva tenía la cara. Fluidos, nos juntamos a la corriente del tráfico. Me duelen los brazos, estoy estrechando los manillares y las piernas están tensas: lo desconocido nos atrae y repugna a la vez. Respiro, relajo el cuerpo, saboreo el movimiento, nada más que eso.

Entramos en la autovía. Romano pregunta con la mano si va todo bien, asiento con una palmadita en el hombro. Él acelera de pronto. Es como una ola del Océano: la fuerza recoge el cuerpo y me lanza en la distancia ligero como el canto de una ave. Abro los brazos. ¡Grito! Mi piel es viento. La autovía se distiende, grande, corta el mundo y cae más allá del alto borde del horizonte; la ciudad ya no es, la velocidad ha transformado el presente en un pasado lejano, inconsistente.

Corremos, viajamos, el mundo llueve libremente sobre nuestros sentidos: sin barreras, expuestos, el equilibrio es nuestra única defensa. Un solo sonido domina el asfalto, tal como el silencio domina la montaña, es la voz de la velocidad, grito ardiente de la moto en el aire. Sopla esta voz, sopla, inunda la mente y empuja, pensamiento y memorias hacia el olvido, impone concentración, me obliga al presente, me domina: soy el sonido circular de una moto que corre.

La temperatura despacio y constante baja, la velocidad labra el estado de mi cuerpo. Ojos abiertos el paisaje corre. Bosques, campos, pájaros más lentos que nosotros, ciervos en las praderas, una silueta humana y una finca, flotan nubes blancas, ¡y el cielo el azul los pueblos y los caminos! La velocidad moldea la realidad, los detalles desvanecen, se mezclan los colores y todo se acerca: puedo abrazar riendo al horizonte y al viaje, es como mirar el mundo desde 4000 metros, el vacío de las alturas como el vacío de la velocidad.

Ojos cerrados, solo veo destellos de luces y sombras, no tengo referencias, el movimiento es puro: soy un punto, una masa en movimiento, un ser geométrico en aceleración constante que juega con la gravedad, que goza en apostar, en sentir la esfera de su peso caer al vacío y salvarse al último instante por un movimiento que domina la fuerza. Nadamos en el abismo de la materia, rodamos juntos con el espacio; ¿es esto lo que siente una gota de lluvia cayendo del cielo?, ¿es esto lo que siente una flecha, un pájaro, un cuerpo deslizándose alrededor de un centro de gravedad?

Llegamos a Hamburgo. Bajo de la moto. Es como arrancar una ave del vuelo. Me siento en una escalerilla en la entrada de una casa. Me quito el casco y lo apoyo en las piernas. Enciendo un cigarrillo. Apoyo la cabeza a la puerta y aspiro una larga bocanada.

Gabi

Mis pensamientos son como humo, se van al mínimo movimiento de aire. Voluble, como la mar cambio de rumbo cada seis horas, mis sentimientos se manifiestan de pronto y sin engaño. Vivo perdidamente... - Autobiografía -

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