Mercado de la Feria en Sevilla
Zapatos y Bastón (Visperas Tayler)

Mercado de la feria

Mercadillo del Jueves, calle Feria, Sevilla

manos de vieja consumieron este rosario
creía en la esperanza ella, creía
en un porvenir escondido
por la sonrisa de una muerte dulce, acogedora,
con olor a incenso y cera.

en la misma esquina de siempre
el mercante Chino fuma
sus ojos que nada desvelan
miran lejos sin que yo sepa,
¿se acordará que le compré mi bicicleta?
una Rebasa gris que todavía me acompaña
, un año ha pasado, otro día está pasando.

sobre un banco el enésimo Cristo
llora lagrimas de madera
y el busto de una princesa negra
bella como la tierra
ofrece la perfección de su pecho
entre libros y joyas
sin más valor que el tiempo

dos gitanos tocan lo mismo de siempre
con poco arte y mucha actitud
ni los turistas le echan cuenta.

pero vente amigo mio vente
vente al Mercado de la Feria, vente
si nada tienes
vente trayendo pobreza
y sueños de una moneda,
con cara feliz y amarga
con olor a calle y vida vente
con tu caja vacía y llénala
de aquellos deseos que nunca se cumplen
que aquí vendemos la nada el polvo
lo rechazado, lo perdido
o el éxito de un robo ¿quizás?
pero vente anda ¡vente!
porque solo aquí
todo
todo lo que no hay
solo aquí
en el mercado de la Feria se vende

 de: Comedia de Amor Flamenco…

Por la profunda ignorancia de quien administra Sevilla y en nombre de una ciudad limpia, aséptica y con nada de humano, el ayuntamiento de Sevilla intentó cerrar el Mercado de la calle Feria, no consiguiéndolo redujo su área y «normalizó» su vida quitándole buena parte de su encanto y de su carácter. Más allá de ser lugar de encuentro, vivencia, identidad y tradición local, el Mercadillo del Jueves de la Calle Feria es el más antiguo de Sevilla siendo su origen un mercado diario establecido por Fernando III en 1250. Y dicen que protegen el patrimonio.

Gabi

Mis pensamientos son como humo, se van al mínimo movimiento de aire. Voluble, como la mar cambio de rumbo cada seis horas, mis sentimientos se manifiestan de pronto y sin engaño. Vivo perdidamente... - Autobiografía -

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