mi lengua es hija de la historia
por vuestra voz aprendo,
en mi boca inconsciente de niño
caen tus palabras como semillas:
canto,
lo que habita en mí
lo que escucho, que escuché
en el continuo abrirse
al mundo de mis sentidos,
canto,
cuanto del mundo
hecho gotas moja
mis sentidos y viene, lento,
a tocarme el pecho
penetrando en gotas,
mezclándose al agua de mi espíritu:
el instinto primordial de la carne
asciende a la luz de la lengua
salgo del agua oscura de yo,
cargado de mí
de vosotros y del mundo:
me convierto en carne que habla
lenguaje.
como una semilla naciendo de vuestra boca.



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