Dibujo en lápiz de un loro
El loro irrespetuoso... (Foto: freepick)

El loro irrespetuoso

Queridos, o menos, lectores, os traemos «El loro irrespetuoso» divertido cuento popular Sevillano protagonizado por un loro y un cura. Buena lectura.

Introducción.

El loro irrespetuoso es un cuento popular puramente hispánico, nació aquí en la península, donde tenemos varias versiones, como la recogida al final de los ochenta por José Luis Puerto, andurreando por los pueblos de la comarca de la Sierra de Francia, Salamanca, que lleva el título de «El Loro que el cura regala al Obispo». Tampoco faltan versiones americanas, porque los cuentos viajan mucho, también en barco, como la que recogió Rob Stanley Linn desde México es su “Mexican Tales from Los Altos” con el título de “El perico malhablado”. El cuento pertenece a un género muy practicado en España, los chistes sobre curas. ¿Tanta abundancia habrá sido culpa del diezmo?

El loro irrespetuoso, texto completo

Pues esto quería ser… De antes, pues iban de Sevilla a Roma los carreteros. Y resulta de que siempre traían un regalo al padre cura y, una vez de esas, pues le dicen:

-¿Qué le vamos a llevar al padre cura?
Dice:
-¿Vamos a llevarle un loro?
Dice:
-Pues vamos a llevar-dice el otro-, vamos a llevarle un loro.

Bueno, pues le compraron su loro. Venían por el camino, ya para acá y, por el medio del camino, se lía a llover, y venga a llover, y venga agua, y venga a llover. Y el carretero:

-¡Me cague en dios!-dice. ¿Más agua?

Y en esas entremedias, se cae un buey; y no se levantaba el buey. Y entonces dice un carretero a otro, dice, dice:

-Retuércele un huevo y mete la guija en el culo, ¡verás cómo se levanta!

Enseguida pegó el buey un bote y se puso en pie.
Bueno, pues llegaron aquí a Sevilla, y entonces dice:

-Padre cura, fíjese usted lo que traemos esta vez, este golpe de regalo: ¡un loro!
Dice:
-¡Oh, qué bonito! -dice; pues este loro hay que bendecirlo…

Y entonces, resulta que lo llevan; lo llevó al púlpito; lo llevaron a la pila del agua, echaron una cazada de agua, le echaron gotas: dice el loro:

-¡Me cagüe en Dios!, ¿más agua?

Y le entró al cura un patatus; se quedó muerto. Y dice el loro, dice:

-Retuércele un huevo y mete la guija en el culo, ¡verás cómo se levanta!

¡Y chache!?

Contado por Caludio Gallego del Río, vecino de Arahal (Sevilla), recogido por José Luis Agúndez García. Publicado por la fundación Machado.

Espacio Narrativo

pateando entre escombros, paredes levantadas a medias, escaleras que acaban en la nada, los suelos llenos de trozos de sueños, historias sin acabar, versos que buscan poemas, y personajes que piden a - Presentación -

Comenta